“Las Hermanas Bunner”

Si hay un libro que, durante el año que se va, he recomendado hasta aburrir al personal, que he regalado en infinidad de ocasiones y que ha conseguido emocionarme como pocos lo han hecho en mi vida de lector, ese es, sin duda, “Las Hermanas Bunner” de Edith Wharton.

Y que esto haya sido posible se debe casi exclusivamente a la insistencia de los propios editores de Contraseña Editorial que, conscientes de haber rescatado una joya, un clásico casi desconocido de la literatura, recorrieron puerta a puerta las librerías del país mostrando, prestando o regalando este libro para darnos a los libreros la oportunidad de disfrutarlo y recomendarlo a nuestros amigos lectores.

Y es que pocas historias consiguen remover tanto nuestras entrañas, con tanta consistencia como lo hace la historia de Ann Eliza y Evelina Bunner, propietarias de una mísera mercería en un semisótano de un decadente aunque solidario barrio de Nueva York que llevan en ella una vida austera y discreta. Ann Eliza, que es a quien seguimos durante prácticamente toda la obra, decide hacer un regalo a su amada hermana pequeña Evelina: un reloj. Así, Ann Eliza, que habría hecho cualquier cosa en la vida por evitar que la unidad con su hermana se quebrase, se convierte en la causante involuntaria de que, con un suceso tan aparentemente trivial, se provoque el caos en sus vidas y estas comiencen a desbaratarse.

Una novela en ocasiones sofocante que consigue atraparnos desde las primeras páginas en las vidas de estos personajes desvalidos, desprovistos de ilusiones. La autora ha diseñado la historia con tal maestría y cariño por sus protagonistas que convierten a “Las Hermanas Bunner” en una obra redonda, completa y, aunque pueda parecer lo contrario, actual.

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Advertencias, anuncio y recomendación

Acobardado (esto cabía esperar) por las entusiastas reacciones de muchos amigos queridos y de bastantes queridas amigas al saber que comenzaba este blog y con él “el enigma de la llegada”, tengo que, antes de lanzarme, realizar algunas advertencias:

  • Este blog no es (ni será, Dios menguante) un espacio de crítica literaria. Ricardo Senabre y compañía pueden respirar tranquilos, que no he de usurparles su lugar. Solo será un sitio donde hacer lo que me gusta hacer: recomendar libros.
  • Intentaré ser breve, y no porque piense que lo bueno si breve… no. Escasa capacidad y prisa por terminar lo iniciado, me obligan a serlo (¡cuántas veces me he recordado que lo importante es el viaje y no la meta, pero con escasísimo éxito!).

El anuncio: en este blog no estaré solo. Me he llevado una alegría enorme al saber que mi hijo también va a realizar sus recomendaciones de libros. El Txoko de Unai quiere que se llame y a mí se me cae la babita. En la pestaña de arriba encontraréis su página.

Y la recomendación: Para comenzar os dejo la que realicé hace muy poco tiempo para el blog (pronto será portal web) Los Libreros Recomiendan.

El libro que quiero recomendar no es una novela sencilla, pero sí un libro excepcional, que puede apasionar a todo aquel lector abierto a nuevas exploraciones, que no se asusta ante nuevas formas de creación literaria y sabe apreciar y disfrutar el talento allá donde lo lee.
Se trata de Los Ingrávidos” de la mexicana Valeria Luiselli, editado por Sexto Piso.


En la novela conocemos a la narradora, una joven (innombrada) incapaz de pesar sobre el suelo cuanto ella considera necesario, que conoce la vida y la obra del poeta mexicano, Gilberto Owen a quien poco a poco va dando voz en la narración de la novela. Ambos personajes comparten pasado y ambos se van “afantasmando” como dice su autora, se van convirtiendo en voces que construyen la novela, acompañados, o más bien debería decir replicados, por la genialidad del niño Mediano.

En algún momento de la obra, la narradora nos dice que se trata de una novela horizontal, escrita verticalmente (y viceversa). Y es cierto que a través de la sucesión de pequeñas escenas, en ocasiones tan solo instantáneas, consigue atraparnos como si se tratara de una narración convencional, casi como un novelón del diecinueve. Un experimento realmente exitoso que deja en el lector (al menos eso me dejó a mí) ese regusto de haber leído algo muy especial.”

¿Quién y para qué?

Queridos amigos, amigas queridas:

Arranco, sin querer arrancar este blog, a sabiendas de que a casi nadie interesará lo que en él diga. Me servirá para explicar sin palabras los proyectos a los que estoy dando forma estas semanas. Además, intentaré hacer más fácil a todos los que os acerquéis hasta aquí, la elección de lectura de entre los “demasiados libros”, intentado aprovechar una de las pocas cualidades que poseo: la de “asesor de lecturas” (aunque recomendador de libros me agrade más). Tantos años de librero (librero de urgencias para algunos, librero de pedernal para otros) hacen posible este sueño de ahora.

Mi inseparable George Perec y yo declaramos abierto este espacio. Sea.